Cada metro cúbico que se gaste por encima de ese tope valdrá el doble, explica la CRA.

 

Un estudio de la Comisión de Regulación de Agua Potable (CRA) determinó que unos 2,7 millones de colombianos, casi el 7 por ciento de la población, malgastan el agua que llega a sus casas. Esos derrochadores, dice este análisis efectuado en 2010, gastan el 20 por ciento del total del líquido que se produce en el territorio.

Entre las ciudades que más derrochaban en ese momento Valledupar (Cesar) aparecía como la ‘campeona’, donde el gasto mensual por habitante era de 24,6 metros cúbicos (frente a un promedio en esa época de 17,5 metros cúbicos). No hay datos compilados que indiquen si desde el 2010 hasta hoy las cosas han cambiado. Lo que sí es certero es que precisamente la CRA, con el aval de los ministerios de Ambiente y Vivienda, comenzará a ‘castigar’ de nuevo a quienes desperdicien el líquido.

Más ahora, cuando a la temporada de pocas lluvias que va de enero a marzo se unirá, muy posiblemente, un fenómeno del Niño, que reducirá aún más las precipitaciones. La resolución 695 de 2014, que fija unos límites máximos de consumo dependiendo de la ubicación de las ciudades, será la que guíe los aumentos en el costo del agua.

Cada metro cúbico que se gaste por encima de ese tope valdrá el doble, explica Julio César Aguilera, director ejecutivo de la CRA. Así, por ejemplo, quienes habiten en ciudades ubicadas por encima de los 2.000 metros sobre el nivel del mar, como Manizales, no podrán consumir más de 26 metros cúbicos de agua al mes. Quienes vivan entre los 1.000 y 2.000 metros sobre el nivel del mar, tendrán como límite 28 metros cúbicos. Y aquellos ciudadanos de localidades calurosas que están por debajo de los 1.000 metros sobre el nivel del mar no podrán gastar más de 32 metros cúbicos. Desde el metro cúbico 27 en adelante para el primer caso, desde el 29 en el segundo, y desde el 33 en el tercero, cada uno costará dos veces su valor. Los recursos recaudados por el cobro de cada metro cúbico adicional se destinarán al Fondo Nacional Ambiental (Fonam), para la reforestación de cuencas hidrográficas.

“El comportamiento del usuario colombiano frente al uso del agua es en general bueno, pero en todas las ciudades siempre hay desperdicios”, dice Aguilera. Precisamente en el 2010, frente a otro fenómeno del Niño, ya se había aplicado una resolución similar. En ese momento, las personas que desperdiciaron el líquido en el país pagaron 3.000 millones de pesos, según informó el Fonam.

Los departamentos que cobijará inicialmente esta resolución son Atlántico, Bolívar, Boyacá, Caldas, Cesar, La Guajira, Magdalena, Norte de Santander, Quindío, Santander, Risaralda y Tolima. “Dependiendo de cómo avance la temporada seca, el Ideam dirá si otra región entrará a esa lista, esto si el recurso comienza a escasear”, explicó Aranguren. Por ahora, el consumo del recurso en las empresas o en el sector productivo no será regulado, a menos de que la sequía sea muy grave.